Don Orione y Juan Pablo II

Juan Pablo II, el papa que beatific贸 y proclam贸 santo a Don Orione, manifest贸 en reiteradas ocasiones su admiraci贸n por el Ap贸stol de la Caridad.

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Juan Pablo II, el papa que beatific贸 y proclam贸 santo a Don Orione, manifest贸 en reiteradas ocasiones su admiraci贸n por el Ap贸stol de la Caridad.

El papa polaco destacaba la actitud y el modo de actuar de Don Orione frente a los nuevos cambios que se avecinaba: 鈥淪inti茅ndose llamado por el Esp铆ritu para reportar a Cristo al pueblo y el pueblo a Cristo, en un per铆odo hist贸rico muy dif铆cil de grandes cambios sociales y culturales, en el cual tanta gente era atra铆da por ideolog铆as materialistas contrarias al Evangelio, Don Orione fue inspirado por un profundo sentido de Iglesia鈥 (JUAN PABLO II, Carta para el 50掳 aniversario de la muerte de Don Orione).

Compartimos las homil铆as del Santo Padre de la beatificaci贸n y de la canonizaci贸n de San Luis Orione:

Homil铆a durante la Misa de la beatificaci贸n de Don Orione

Don Luis Orione se nos presenta como una maravillosa y genial expresi贸n de la caridad cristiana.

Es imposible sintetizar en pocas frases la vida azarosa y a veces dram谩tica de aquel que se defini贸, humilde pero sabiamente, 芦el changar铆n de Dios禄. Pero podemos decir que fue ciertamente una de las personalidades m谩s eminentes de este siglo por su fe cristiana, profesada abiertamente, y por su caridad vivida heroicamente.

Fue sacerdote de Cristo total y gozosamente, recorriendo Italia y Am茅rica Latina, consagrando la propia vida a los que sufren m谩s, a causa de la desgracia, de la miseria, de la perversidad humana. Baste recordar su activa presencia entre los damnificados por el terremoto de Messina y La M谩rsica. Pobre entre los pobres, impulsado por el amor de Cristo y de los hermanos m谩s necesitados, fund贸 la Peque帽a Obra de la Divina Providencia, las Peque帽as Hermanas Misioneras de la Caridad y, luego, las Sacramentinas ciegas y los Eremitas de San Alberto.

Abri贸 tambi茅n otras casas en Polonia (1923), en los Estados Unidos (1934) y en Inglaterra (1936), con verdadero esp铆ritu ecum茅nico. Despu茅s quiso concretar visiblemente su amor a Mar铆a, erigiendo en Tortona el grandioso santuario de la Virgen de la Guardia. Me resulta conmovedor pensar que Don Orione tuvo siempre una predilecci贸n particular por Polonia y sufri贸 inmensamente cuando mi querida patria, en septiembre de 1939, fue invadida y destrozada. S茅 que la bandera polaca blanca y roja, que en aquellos tr谩gicos d铆as llev贸 triunfalmente en procesi贸n al santuario de la Virgen, est谩 colgada todav铆a en la pared de su pobr铆sima habitaci贸n de Tortona: 隆All铆 la quiso 茅l mismo! Y en el 煤ltimo saludo que pronunci贸 la tarde del 8 de marzo de 1940, antes de trasladarse a San Remo, donde morir铆a, dice tambi茅n: 芦Amo tanto a los polacos. Los he amado desde chico; los he amado siempre… Amen siempre a estos hermanos nuestros禄.

El secreto y la genialidad de Don Orione brotan de su vida, tan intensa y din谩mica: 隆Se dej贸 conducir s贸lo y siempre por la l贸gica precisa del amor! Amor intenso y total a Dios, a Cristo a Mar铆a, a la Iglesia, al Papa, y amor igualmente absoluto al hombre, a todo el hombre, alma y cuerpo, y a todos los hombres, humildes y sabios, santos y pecadores, con particular bondad y ternura para con los que sufr铆an, los marginados, los desesperados.

As铆 enunciaba su programa de acci贸n: 芦Nuestra pol铆tica es la caridad grande y divina que hace el bien a todos. Que sea nuestra pol铆tica la del 芦Padrenuestro禄. Nosotros s贸lo miramos a salvar almas. 隆Almas y almas! Esta es toda nuestra vida; 茅ste es nuestro grito y nuestro programa: 隆toda nuestra alma y todo nuestro coraz贸n!禄 Y exclamaba as铆 con acentos l铆ricos: 隆Cristo lleva en su coraz贸n a la Iglesia y en su mano las l谩grimas y la sangre de los pobres: la causa de los afligidos, de los oprimidos, de las viudas, de los hu茅rfanos, de los humildes, de los rechazados: detr谩s de Cristo se abren nuevos cielos: es como la aurora del triunfo de Dios! 芦.

Tuvo el temple y el coraz贸n del ap贸stol Pablo, tierno y sensible hasta las l谩grimas, infatigable y animoso hasta la intrepidez, tenaz y din谩mico hasta el hero铆smo, afrontando peligros de todo g茅nero, tratando a las altas personalidades de la pol铆tica y de la cultura, iluminando a hombres sin fe, convirtiendo a pecadores, siempre recogido en continua y confiada oraci贸n, acompa帽ada a veces de terribles penitencias. Un a帽o antes de la muerte, hab铆a sintetizado as铆 el programa esencial de su vida: 芦Sufrir, callar, orar, amar, crucificarse y adorar禄. Dios es admirable en sus Santos y Don Orione es para todos ejemplo luminoso y consuelo en la fe.

Mantengan el esp铆ritu del fundador

芦El esp铆ritu del Beato Don Orione invada sus almas, las sacuda, las haga vibrar con santos proyectos, las lance hacia los sublimes ideales que 茅l mismo vivi贸 con heroica constancia禄.

Plaza de San Pedro, Vaticano, 26 de octubre de 1980 – Juan Pablo II

Homil铆a durante la Misa de la canonizaci贸n de Don Orione

VI domingo de Pascua, 16 de mayo de 2004

1. 芦Mi paz os doy禄 (Jn 14, 27). En el tiempo pascual escuchamos a menudo esta promesa de Jes煤s a sus disc铆pulos. La verdadera paz es fruto de la victoria de Cristo sobre el poder del mal, del pecado y de la muerte. Los que lo siguen fielmente se convierten en testigos y constructores de su paz.

Bajo esta luz me complace contemplar a los seis nuevos santos, que la Iglesia presenta hoy a la veneraci贸n universal: Luis Orione, An铆bal Mar铆a di Francia, Jos茅 Manyanet y Vives, Nimatullah Kassab Al-Hardini, Paula Isabel Cerioli y Gianna Beretta Molla.

2. 芦Hombres que han entregado su vida a la causa de nuestro Se帽or Jesucristo禄 (Hch 15, 26). Estas palabras de los Hechos de los Ap贸stoles pueden aplicarse bien a san Luis Orione, hombre totalmente entregado a la causa de Cristo y de su reino. Sufrimientos f铆sicos y morales, fatigas, dificultades, incomprensiones y todo tipo de obst谩culos marcaron su ministerio apost贸lico. 芦A Cristo, la Iglesia y las almas -dec铆a- se los ama y sirve en la cruz y crucificados, o no se los ama y sirve禄 (Escritos, 68, 81).

El coraz贸n de este estratega de la caridad 芦no conoci贸 confines, porque estaba dilatado por la caridad de Cristo禄 (ib., 102, 32). El celo por Cristo fue el alma de su vida intr茅pida, el impulso interior de un altruismo sin reservas y el manantial siempre fresco de una esperanza indestructible.

Este humilde hijo de un empedrador proclama que 芦s贸lo la caridad salvar谩 al mundo禄 (ib., 62, 13) y repite a todos que 芦la perfecta alegr铆a est谩 s贸lo en la entrega perfecta de s铆 a Dios y a los hombres, a todos los hombres禄 (ib.).

3. 芦El que me ama guardar谩 mi palabra禄 (Jn 14, 23). En estas palabras evang茅licas vemos delineado el perfil espiritual deAn铆bal Mar铆a di Francia, a quien el amor al Se帽or impuls贸 a dedicar toda su vida al bien espiritual del pr贸jimo. Desde esta perspectiva, sinti贸 sobre todo la urgencia de realizar el mandato evang茅lico: 芦Rogate ergo…禄, 芦Rogad, pues, al Due帽o de la mies que env铆e obreros a su mies禄 (Mt 9, 38).

A los padres Rogacionistas y a las religiosas Hijas del Divino Celo les encomend贸 la misi贸n de trabajar con todas sus fuerzas para que la oraci贸n por las vocaciones fuera 芦incesante y universal禄. El padre An铆bal Mar铆a di Francia dirige esta misma invitaci贸n a los j贸venes de nuestro tiempo, sintetiz谩ndola en su exhortaci贸n habitual: 芦Enamoraos de Jesucristo禄.

De esta providencial intuici贸n ha surgido en la Iglesia un gran movimiento de oraci贸n por las vocaciones. Deseo de coraz贸n que el ejemplo del padre An铆bal Mar铆a di Francia gu铆e y sostenga tambi茅n en nuestro tiempo esta acci贸n pastoral.

4. 芦El Esp铆ritu Santo, que enviar谩 el Padre en mi nombre, ser谩 quien os lo ense帽e todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho禄 (Jn 14, 26). Desde el principio el Par谩clito ha suscitado hombres y mujeres que han recordado y difundido la verdad revelada por Jes煤s.

Uno de estos fue san Jos茅 Manyanet, verdadero ap贸stol de la familia. Inspir谩ndose en la escuela de Nazaret, realiz贸 su proyecto de santidad personal y se dedic贸, con entrega heroica, a la misi贸n que el Esp铆ritu le confiaba. Para ello fund贸 dos congregaciones religiosas. Un s铆mbolo visible de su anhelo apost贸lico es tambi茅n el templo de la Sagrada Familia de Barcelona.

Que san Jos茅 Manyanet bendiga a todas las familias y os ayude a llevar los ejemplos de la Sagrada Familia a vuestros hogares.

5. Hombre de oraci贸n, enamorado de la Eucarist铆a, que sol铆a adorar durante largos ratos, san Nimatullah Kassab Al-Hardinies un ejemplo tanto para los monjes de la Orden Libanesa Maronita como para sus hermanos libaneses y para todos los cristianos del mundo. Se entreg贸 totalmente al Se帽or en una vida de gran renuncia, mostrando que el amor a Dios es la 煤nica fuente verdadera de alegr铆a y felicidad para el hombre. Se dedic贸 a buscar y a seguir a Cristo, su Maestro y Se帽or.

Acogiendo a sus hermanos, alivi贸 y san贸 muchas heridas en el coraz贸n de sus contempor谩neos, testimoni谩ndoles la misericordia de Dios. Que su ejemplo ilumine nuestro camino y suscite especialmente entre los j贸venes un aut茅ntico deseo de Dios y de santidad, para anunciar a nuestro mundo la luz del Evangelio.

6. 芦El 谩ngel (…) me ense帽贸 la ciudad santa, Jerusal茅n, que bajaba del cielo禄 (Ap 21, 10). La espl茅ndida imagen propuesta por el Apocalipsis de san Juan exalta la belleza y la fecundidad espiritual de la Iglesia, la nueva Jerusal茅n. De esta fecundidad espiritual es testigo singular Paula Isabel Cerioli, cuya vida produjo mucho fruto.

Contemplando a la Sagrada Familia, Paula Isabel intuy贸 que las comunidades familiares se mantienen s贸lidas cuando los v铆nculos de parentesco se sostienen y unen al compartir los valores de la fe y de la cultura cristiana. Para difundir estos valores, la nueva santa fund贸 el Instituto de la Sagrada Familia. En efecto, estaba convencida de que los hijos, para crecer seguros y fuertes, necesitan una familia sana y unida, generosa y estable. Que Dios ayude a las familias cristianas a acoger y testimoniar en toda circunstancia el amor de Dios misericordioso.

7. Gianna Beretta Molla fue mensajera sencilla, pero muy significativa, del amor divino. Pocos d铆as antes de su matrimonio, en una carta a su futuro esposo, escribi贸: 芦El amor es el sentimiento m谩s hermoso que el Se帽or ha puesto en el alma de los hombres禄.

A ejemplo de Cristo, que 芦habiendo amado a los suyos (…), los am贸 hasta el extremo禄 (Jn 13, 1), esta santa madre de familia se mantuvo heroicamente fiel al compromiso asumido el d铆a de su matrimonio. El sacrificio extremo que coron贸 su vida testimonia que s贸lo se realiza a s铆 mismo quien tiene la valent铆a de entregarse totalmente a Dios y a los hermanos.

Ojal谩 que nuestra 茅poca redescubra, a trav茅s del ejemplo de Gianna Beretta Molla, la belleza pura, casta y fecunda del amor conyugal, vivido como respuesta a la llamada divina.

8. 芦Que no se turbe vuestro coraz贸n ni se acobarde禄 (Jn 14, 28). Las vicisitudes terrenas de estos seis nuevos santos nos estimulan a perseverar en nuestro camino, confiando en la ayuda de Dios y en la protecci贸n materna de Mar铆a. Que desde el cielo velen ahora sobre nosotros y nos sostengan con su poderosa intercesi贸n.

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